Un poco de ayuda para entender mejor la cuestión de la impersonalidad
Antes de que os terminéis haciendo un lío, trataré de exponder brevemente lo que hemos visto esta mañana en clase a propósito del mal encaje que tienen las oraciones impersonales con se en la clasificación que hemos realizado:
En primer lugar, debéis tener en cuenta que en gramática se distingue, habitualmente, entre usos rectos y usos que se denominan desviados de todos los tipos de unidades lingüísticas que hay.
Así, por ejemplo (aunque esto no esté directamente relacionado con la cuestión de las impersonales), las palabras poseen significados rectos o literales y significados desviados o metafóricos, que a veces llegan a consignarse incluso en el diccionario. La palabra olla, por ejemplo, en su primera acepción significa 'Vasija redonda de barro o metal, que comúnmente forma barriga, con cuello y boca anchos y con una o dos asas, la cual sirve para cocer alimentos, calentar agua, etc.'. Pero, como todos sabemos, metafóricamente también se emplea para referirse a la 'cabeza'.
Pues bien, esta diferencia entre usos rectos y desviados que es tan fácil de comprender en relación con el léxico, también se produce con respecto a otro tipo de elementos lingüísticos, por ejemplo los tiempos verbales o las personas gramaticales que intervienen en las diferentes construcciones oracionales. Veamos un ejemplo referido a los usos rectos y desviados de los tiempos verbales.
En general, se considera que el uso recto del tiempo presente de indicativo es la referencia al momento de la enunciación del discurso. Pero, como ya hemos visto en clase, a veces el presente manifiesta usos desviados y se aplica a hechos pasados o futuros:
1) Colón descubre América en 1492.
2) Mañana no vengo a clase.
Exactamente lo mismo ocurre, finalmente, con las construcciones que se emplean en español para expresar significados impersonales. En primer lugar, tenemos un conjunto de verbos y construcciones verbales cuyos usos rectos son precisamente la expresión de la impersonalidad. Es decir, que gramaticalmente son construcciones impersonales y su interpretación coincide con esta característica gramatical, puesto que se trata de una interpretación también impersonal:
3) Llueve.
4) Hace calor.
5) Hay muchos ejemplos para esto.
6) No fumar.
Junto a estas construcciones impersonales de interpretación impersonal, existe en español la posibilidad de expresar impersolidad semántica mediante estructuras que gramaticalmente NO son impersonales:
7) Si bebes, no conduzcas.
8) Llaman a la puerta.
Como veis, los ejemplos 7 y 8 son de oraciones que gramaticalmente están en segunda persona del singular y tercera persona del plural, respectivamente, y que, por tanto, no son impersonales de por sí, pero que se interpretan como impersonales en la medida en que el agente que realiza la acción es genérico. Se trata, por tanto, de usos desviados de la segunda persona de singular y de la tercera del plural, cuyos usos rectos serían, precisamente, la referencia a un 'tú' o a un 'ellos'.
Hemos visto, hasta ahora, que hay construcciones que están codificadas en la gramática española expresamente para indicar impersonalidad: construcciones que son impersonales tanto gramatical como semánticamente. Por otra parte, también hay construcciones que NO tienen como primera función expresar impersonalidad o ausencia o desconocimiento del agente, pero que pueden llegar a cumplir este cometido. Es decir, construcciones que en ciertos usos desviados se interpretan como impersonales.
¿Cómo las distinguimos? Las construcciones que tienen la expresión de la impersonalidad como cometido básico son impersonales tanto en su forma gramatical o sintática como en su significado. Las construcciones queNO tienen la expresión de la impersonalidad como cometido básico, sino que pueden llegar a interpretarse así sólo en usos desviados, y sólo en determinadas circunstancias (que aún no hemos visto) son impersonales únicamente en su significado, pero no en su sintaxis (en ellas, por lo tanto, no coinciden gramática y significado).
Por último, existe un tipo de construcción, denominada construcción con se impersonal, en la que, a pesar de que gramaticalmente no haya impersonalidad, eluso o significado recto sí es la expresión de la impersonalidad. Esto hace que sea muy difícil decidir, con respecto al se impersonal, si esta construcción se asemeja más a las construcciones impersonales que hemos visto en primer lugar: "llover, hacer frío/calor, etc., haber + CD" o a las construcciones que no son gramaticalmente impersonales, pero pueden llegar a expresar sujetos genéricos y, por tanto, impersonalidad.
Si os parece, podemos solucionar el problema estableciendo y grupo aparte para el se impersonal y tendríamos, por tanto:
1) Oraciones sintácticamente impersonales que en su uso recto y, en consecuencia, principal, expresan impersonalidad:
a) Llueve.
b) Hace frío.
c) Hay mucha gente.
d) Aparcar sólo de 7 a 11.
2) Oraciones sintácticamente personales, que en ciertos usos desviados expresan impersonalidad:
a) Si bebes, no conduzcas.
b) Llaman a la puerta.
3) Oraciones con se impersonal: sintácticamente no son impersonales, porque se es su sujeto gramatical, pero su uso recto y principal SÍ es la expresión de la impersonalidad.
¿Os ha servido de algo esta exposición? ¿Os queda aún alguna otra pregunta que queráis hacer aquí mismo en el blog?


Félix dijo
¡Buenas!
Soy un alumno de primero de periodismo y sólo me ha quedado una duda después de leer la explicación. Las oraciones con "se" impersonal (el tercer tipo) que sintácticamente no son impersonales, pero su uso recto es la expresión de la impersonalidad, ¿corresponde a lo que serían las pasivas reflejas o es un tipo de construcción diferente?; ¿Podría ponerme un ejemplo?
GRACIAS
P.D. 1992 fue un gran año, pero no el del descrubrimiento de América :-)
27 Mayo 2007 | 11:57 AM